La libertad de los cuerpos

Ramiro Guardia

                                                                  “Cuando el hombre espera con feliz impaciencia
el nuevo día, la nueva primavera, el año nuevo, no comprende que de este
modo aspira a su propia muerte” – Leonardo Da Vinci

La reconocida obra pictórica “la libertad guiando al pueblo” (1830) realizada por Eugene Delacroix, durante la primera mitad del siglo XIX, sitúa la entrada a la modernidad. En ella puede observarse una figura femenina con los pechos descubiertos cargada de un simbolismo que remite a la idea de revolución. No solo como concepto de clase, sino también, como condición humana. ¿Es el cuerpo humano la primera institución formadora de la identidad que reprime la idea de libertad? 

El escritor Eduardo Galeano en su microrrelato“Ventana sobre el cuerpo” afirma que el cuerpo dice: “yo soy una fiesta” [1] . Contraria a esta expresión, el trabajo diario exige un esfuerzo constante de producción y una conducta en la que se tiene prohibido los impulsos que se liberan en la fiesta [2] . Durante el calendario laboral se exige un comportamiento en el cual el cálculo del esfuerzo relacionado con la eficacia productiva es constante. Hay una obligación de mantener una conducta razonable, en la que no se admiten los impulsos tumultuosos que se liberan en la fiesta regida por la violencia del deseo. Finalizado dicho calendario de trabajo, la sociedad consensúa un descanso donde el clima social que se vive es dispersión y relajamiento” ¿Por qué hay una mayor acción de libertad moral durante el verano?

Durante el periodo vacacional, la falta de repertorio en la base del comportamiento del hombre reitera actitudes para exiliarse de la realidad. Distintas tendencias son una misma constante en la memoria en la que todos los individuos dependen del espacio totalizador perteneciente [3] . La disposición del cuerpo se transforma y resignifica según el contexto en el que el sujeto ha optado por tener un momento de ocio. Diferente será su forma de proceder si se encuentran en una playa, en las montañas o en el campo. El medio natural que los rodea condicionará su definición social. Paradigmáticamente, intenta alcanzar un concepto equívoco de felicidad tratándose de liberarse de las opresiones sociales. Hay una mayor aceptación de consumo desenfrenado vinculado con el deseo de muerte en el que procuran hacer olvidar la existencia de las horas. El cuerpo entra en conflicto con la mente en esa pérdida de noción del tiempo. ¿Es el reloj el carcelero del cuerpo?

Cada sociedad al igual que su cuerpo tiene su lengua sometida a una administración social [4] . Está regido por reglas, rituales y escenificaciones equivalentes de frases o estereotipos. En el campo de posibilidades presentes el cuerpo se ve obligado a reprimir desplazamientos desde la prohibitiva de la sociedad. No es común y/o frecuente ver exhibido la desnudez de una mujer o de un hombre en la plataforma andante de la ciudad. El hombre circula cargado de vestimentas con elevadas temperaturas rodeado de publicidades contaminantes que lo sugestionan para consumir objetos indeseables desde su naturalidad. Más allá de todo tipo de prejuicio social, algunos actúan con un mayor sentido libertario y complacen a su estado mental quitando la prenda del torso de su cuerpo para combatir el calor. Otros, caminan como gotas pesadas de agua y confirman ser seres disciplinados. Nacidos en un mundo revestido de significaciones ambos son provistos por la moda. La mirada del otro aplica una condena moral. La desnudez humana en el ámbito de la ciudad es vista como indecente e inmoral. ¿Qué imagen propone convocar los distintos órdenes de control social?

A través de la fotografía, la industria de la imagen se encargó de  desarrollar mecanismos de poder sobre la imaginación del mundo. Sitúa a un mismo nivel, la relación entre la realidad y lo imaginario. La libertad de significado de la imagen se ubica principalmente dentro de un valor de la moral y una ideología de sociedad. La cultura capitalista crea dependencias basadas en las imágenes. Procura un entretenimiento con el objeto de estimular la compra y anestesiar las heridas de clase y género. A su vez, es una herramienta que corrompe la linealidad del tiempo. Inmortaliza la figura humana en el retorno de lo eterno y se transforma en un arma que lucha contra la muerte. A través de la fotografía se revive la nostalgia añorando el pasado. La razón última de la necesidad de fotografiarlo todo reside en la lógica del consumo [5] . El cuerpo termina siendo un objeto mercantil en el que se aplican cánones de aceptación o de rechazo. ¿Es el cuerpo del hombre simplemente un objeto de intercambio consumista?

En el filme EasyRider (1969), dirigido por Dennis Hopper, el abogado George Hanson (Jack Nicholson), en determinada escena, mantiene un dialogo con Billy (Dennis Hopper). Conversan sobre la libertad mientras permanecen ubicados a la intemperie de la noche y el campo. George afirma que “es muy difícil ser libre cuando te compran y venden en el mercado”. Señala que el pelo largo y la vestimenta holgada de Billy provocan un efecto de rechazo para esta sociedad de ética puritana conservadora. Para “ellos” su forma de desplazarse les atemoriza. El miedo los vuelve peligrosos porque le representan a la libertad. George Hanson es asesinado a palos por unos granjeros mientras dormía después de esta charla. Situados en esta “hipermoralidad” estos hombres poseen un carácter restrictivo y cruelmente prohibitivo con castigos implacables. Sigmund Freud conceptualiza al “Superyo” [6] fijado desde las experiencias morales y represiones sociales. Dice que “cuanto más limita el hombre su agresión hacia el exterior, más severo y agresivo se hace en su ideal del Yo”. Nadie conoce hasta qué punto de inhumanidad pueden llegar las acciones del hombre.

Easy Rider

En definitiva, la moda es una condena que obliga al hombre a vivir sujetos en una prisión revestida por la materialidad dominante de la época. La obra “la libertad guiando al pueblo” descripta en el párrafo inicial quizás sea una invitación a experimentar la libertad del cuerpo y la sexualidad. ¿El conocimiento es algo que se quita al nacer y se devuelve al morir? Mientras se reflexiona la pregunta el cuerpo permanecerá sujeto a la incertidumbre de desear la verdad y la experimentará a través del dolor hasta su finitud. Los hombres trabajan y sufren las penas, dolores y enfermedades al mismo tiempo que mantienen la Esperanza.  [7]  Todos tienen un mismo destino y una única verdad: la muerte.


NOTAS

[1]: GALEANO, Eduardo. Palabras andantes. Ventana sobre el cuerpo “La iglesia dice: el cuerpo es una culpa / La ciencia dice: el cuerpo es una máquina / La publicidad dice: el cuerpo es un negocio / El cuerpo dice: yo soy una fiesta”

[2]: BATAILLE, George. El erotismo.  Tusquets Editores. 2009

[3]:ADORNO, Theodor W. y HORKHEIMER, Max. La sociedad. Lecciones de so­ciología, Bs. As., Proteo, 1971

[4]:FOUCAULT, Michel. Historia de la sexualidad I. La voluntad del saber. Siglo Veintiuno Editores. 2008

[5]: SONTAG, Sontag. Sobre la fotografía. Santillana Ediciones Generales, 2006

[6]: FREUD, Sigmund (1923), El yo y el Ello, Bs.As. Argentina. Editorial Biblioteca Nueva. Tomo 7. 2001

[7]:HESIODO. Los trabajos y los días. Editorial Terramar. 2008

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